De intercambio en Madrid

Las aventuras de un SICUE gallego en la Villa y Corte

7.6.07

Noruega (II): Los noruegos

Acostumbrados a vivir aislados entre desfiladeros y bosques, con el vecino más cercano a varios Km, es natural, creo yo, que los noruegos hayan desarrollado a partes iguales una desmesurada pasión por la vida al aire libre y un exacerbado gusto por la independencia y la soledad. Nos contaba nuestra jefa que, en invierno, las mamás empaquetan perfectamente a sus bebés (no hay tiempo malo, si no ropa mala, dice un refrán noruego), y cuando quedan con otras mamás en los bares dejan los cochecitos fuera, ya llueva o nieve, como quien deja la bici... El Estado comienza a pagar el salario mínimo a los jóvenes al empezar la universidad, de forma que la mayoría ya se independizan a los 18 años. ¿Esto es chocante? Pues lo mismo en el trato diario; raramente te dirán hola al llegar y más raramente aún adiós al irse, limitándose a desaparecer como fantasmas. La prohibición cultural no escrita de manifestar sentimientos en público debe de afectarles de alguna manera, de forma que sus fiestas consisten en beber y emborracharse lo más rápidamente posible para lograr comportarse como personas normales, para al día siguiente no mirar a nadie a la cara muertos de vergüenza... En fin, que aunque suene a tópico, en España (sea lo que sea eso) se vive muy bien.